Coolify v4: cuándo autohospedar tu deploy y dejar de pagar Vercel

Coolify llegó a v4 estable y suma 280 servicios one-click. La pregunta para una pyme con 6 apps: ¿conviene migrar el PaaS a un VPS de USD 24, o sigue saliendo más barato pagar la nube?

UM

ULTIMA MILLA

25 de abr de 2026 · 5 min de lectura


Coolify v4: cuándo autohospedar tu deploy y dejar de pagar Vercel

Eduardo Quiroga, fundador de un estudio web de Ciudad de Mendoza con seis programadores, sacó la calculadora un martes a la noche. Tenía once sitios productivos en Vercel, tres bases en Supabase Cloud y dos workers en Cloudflare. La factura combinada del trimestre pasado: USD 1.247. Cuatro de esos sitios son páginas institucionales que reciben 800 visitas por mes y consumen menos CPU que el reloj de la cocina. Pagaba "facilidad", no infraestructura.

El gasto que crece sin que nadie lo decida

La nube de plataforma — Vercel, Netlify, Render, Heroku, Railway — vende un solo producto: que el deploy sea una orden de Git. Y lo cumple. El costo escondido aparece tres meses después, cuando una landing pasa de 50.000 visitas a 200.000, cuando un build supera los 10 minutos, o cuando el plan free deja de incluir lo que incluía. Tras la reestructuración de septiembre de 2025 documentada en la página oficial de pricing, el plan Pro de Vercel mantiene 1 TB de transferencia incluida y USD 20 de crédito mensual aplicable a usos varios; arriba de eso se factura por GB y por edge request. Para un estudio con seis devs son USD 120 fijos por mes, antes de un solo gigabyte servido.

La alternativa que ganó tracción en los últimos doce meses se llama Coolify. Es una plataforma open source escrita por la húngara coollabsio, que corre sobre cualquier VPS con SSH y orquesta Docker para entregar la misma experiencia: push a Git, build automático, dominios con SSL, base de datos managed. La versión v4 — beta 473 al cierre de esta nota, según los releases públicos en GitHub — soporta más de 280 servicios "one-click" y ya entró en producción en miles de equipos pequeños durante 2025 y 2026.

Por qué "tirar todo a un VPS" tampoco es la respuesta

El reflejo opuesto — alquilar un Hetzner CCX13 de USD 24 e instalar Docker a mano — falla por la misma razón que la nube: el costo real no es el server, es el tiempo. Sin Coolify (o un equivalente) terminás escribiendo Caddyfiles, renovando certificados, montando un sistema de backups con cron, peleando con Traefik y reinventando una pipeline de CI con GitHub Actions y rsync. La cuenta de tres meses de trabajo distraído supera los USD 1.247 que pagabas en Vercel, y encima quedás con un stack a medida que cuando se va el dev que lo armó no entiende nadie.

La diferencia con 2022 es que la capa de orquestación open source ya está madura. Coolify v4 incluye soporte nativo para Bun, despliegue de Postgres 17 con healthchecks, integración con S3 y compatibles, y un panel que esconde el Docker Compose abajo. La curva de aprendizaje real para un dev que ya conoce Git y Docker básico se mide en una tarde, no en una semana.

La pila concreta para una pyme de software de 5 a 15 personas

Una arquitectura defendible para 2026 incluye un VPS Hetzner CPX31 o un Contabo VDS XL — entre USD 18 y USD 35 mensuales, 8 GB de RAM, 4 vCPU, 240 GB SSD —, Coolify v4 self-hosted con instalación en un comando y panel en HTTPS desde el minuto 30, Cloudflare gratis adelante para DNS, cache de estáticos y mitigación básica de DDoS, backups con Restic hacia un Backblaze B2 a USD 0,005 por GB/mes, y un Uptime Kuma autohospedado en el mismo Coolify. Costo mensual base: USD 25 a USD 40, todo incluido. Con margen para aguantar entre 12 y 25 sitios pequeños o 3 a 5 apps con tráfico real, según la mezcla. La factura compartida deja de escalar por usuario y pasa a escalar por carga real, que es lo que dice la teoría desde hace una década pero recién ahora se compra hecho. La guía oficial de DigitalOcean para Coolify sirve de receta paso a paso para el primer deploy y explica el modelo mental sin promesas vacías.

En Ultima Milla migramos a este patrón a un colegio profesional con cuatro microsites institucionales y un sistema de turnos: la factura cloud cayó de USD 380 a USD 38 por mes, y el equipo dejó de pelearse con cuotas de funciones serverless que nadie había previsto.

Qué hay que mirar antes de copiarlo

Tres advertencias antes de tirar el helm uninstall simbólico. La primera: un VPS es un VPS. Si necesitás SLA contractual del 99,99%, Coolify exige correr al menos dos nodos y aprender el modo Swarm — que en v4 está marcado como deprecated, esperando v5. La segunda: Coolify no reemplaza al CDN global. Si servís a usuarios en México, España y Argentina al mismo tiempo, dejá Cloudflare adelante y aceptá que el edge cache importa. La tercera, la incómoda: Postgres 17 con WAL archivado a S3 es la opción seria de backups; el "snapshot diario" que viene de regalo no es un plan de backup, es un consuelo, y si el día que arde el servidor descubrís que nadie probó el restore, la factura de USD 38 no parece tan barata.

El día que la factura de Vercel pase los USD 200 mensuales sin que alguien lo haya decidido en una reunión, vale la pena hacer la cuenta. La sorpresa suele ser que el ahorro no es el punto fuerte: el control sobre cuándo y por qué cambia el costo, sí.

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